Rica, hermosa pero abandonada por su marido, Thianna la latina se aburre en la terraza de su propiedad espléndida de Ibiza. Jamás la han escuchado, jamás la han amado, su cuerpo languidece por la caricia de un hombre. Ella no puede ignorar el llamamiento de sus sentidos y se resigna a proporcionárselo, otra vez sola, este placer tan deseado. Su piel se estremece bajo sus dedos, despertando sus pezones hinchados por el deseo... Juega con sus piernas largas demasiado tiempo apretadas, apartándolas por fin, ofreciendo su intimidad al viento del las alizeas ... Y lentamente, dulcemente, se masturba... |