| Emilie, una muñeca de piel azucarada acaba de terminar sus ejercicio de natación en la piscina municipal. Pero nuestra tía ingenua se deja abusar por un negro que la hace creer que ha sido rescatada del ahogo. Pidiéndole una recompensa, ella no se niega en recompensarlo en natura. Llevándolo a su casa, felizmente sus padres estaban de compras. El tío excitado como un loco, está gozando de este caramelito de chica, de su culito que se menea con aire falso de muñeca. Levantándole como un saco y poniéndola en el sofá. Quitándole la falda, descubre un terreno aún virgen. Ella se pliega menando como una gatita en celo, ofreciendo una vista panorámica de su rinconcito aún virgen. Le aparta las nalgas rosadas con su polla, y a cada golpe, ella saca un pequeño grito, estremeciéndose de excitación. Finalmente, el tío agarra sus muslos llevándolos hace a el para penetrarla con sus 28 cm. hasta al fondo de sus entrañas. Estremecida de placer, una pequeña lagrima de placer cae lentamente por la excitación, Emilie, aprieta su culo para sentir mejor la polla que le recorre el paradero de su vagina. El tío le lame el coño mimándole en el mismo tiempo el ano. La chica se pone más caliente aún, y se empala en la polla bien recta, gritando de placer y cerrando en sus pequeños puños y los tobillos del tío. Ella acaba en una corrida abierta, tragando sus esperma hasta al fondo de su garganta. Espectacular. |